La Silla Vacía y el Coaching

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La Silla Vacía y el Coaching

La Silla Vacía y el Coaching

¿Qué es la Técnica de la Silla Vacía?


La técnica de la Silla Vacía es una herramienta de trabajo desarrollada a través de la Terapia Gestalt y que es aplicada también al coaching. Fue creada por el psicólogo Fritz Perls con el objetivo de poder elaborar un método que permitiese a los pacientes abordar cuestiones no resueltas.

Básicamente, esta técnica herramienta terapéutica intenta reproducir un encuentro con una persona (puede ser otra persona o el mismo cliente o paciente o también una emoción) con la finalidad de iniciar un diálogo para establecer una conexión emocional y aceptar o resolver un tema.

La Técnica de la Silla Vacía debe su nombre a que la persona invitará a sentarse imaginariamente a la persona con la cual quiere establecer el diálogo.

¿Para qué sirve y cuándo se puede utilizar?


La silla vacía aplicada al coaching, permite establecer dos tipos de diálogos:

  • Un diálogo interno, en el que el cliente sentará a su “yo” bloqueado o rechazado para establecer un diálogo.

  • Un diálogo externo, con una persona ausente en ese momento y con la que haya un conflicto o una situación no resuelta.


Con la ayuda de un coach, esta técnica:

  • Permite conectar con la experiencia a nivel emocional y corporal.

  • Ayuda al coachee a expresarse de forma verbal, corporal y emocional la situación.

  • Facilita la toma de conciencia de las partes rechazadas.

  • Ayuda a afrontar una situación de bloque desde un entorno más sano al ser una experiencia supervisada.

  • Amplía la perspectiva que tenemos de una situación y abre nuevos escenarios o posibilidades.

  • Ayuda a cerrar situaciones que han quedado inconclusas.


¿Cómo funciona?


Confrontación:


Se trata de una fase preparatoria en la que, el coach debe explicar en qué consistirá la dinámica de la silla vacía y le presentará la silla. Se debe propiciar un ambiente de diálogo.

Proyección:


El coach debe pedirle al cliente que proyecte imaginariamente a la persona o a sí mismo para poder iniciar el diálogo.

Descripción:


El cliente debe describir al coach la proyección que ha realizado en la silla vacía. Es importante que el coachee pueda verbalizar todo aquello que va sintiendo y viendo para que se pueda fortalecer la imagen que está proyectando. El coach debe procurar que el cliente mencione tanto aspectos positivos como negativos.

Diálogo:


El coach debe ayudar a que el cliente inicie un diálogo con la silla vacía. El cliente debe ser lo más sincero posible y abrirse a la situación. Es importante que el coach pueda moderar el diálogo evitando que la dinámica pueda empeorar la situación y así redirigir la conversación a un entorno positivo.

Reflexión:


Con la ayuda del coach, el cliente debe reflexionar sobre las sensaciones que ha ido sintiendo. El objetivo es que, la persona sea capaz de darse cuenta de sus reacciones y cómo le ha afectado y afectará el diálogo que acaba de realizar.

Cierre:


Finalmente, el coach invita al cliente a cerrar los ojos e imaginar nuevamente la proyección para “despedirse” del invitado y así poder retomar la sesión de acompañamiento.

Es muy importante tener en cuenta que, la técnica de la silla vacía debe ser empleada únicamente bajo supervisión de un terapeuta o coach que pueda dirigir la situación.

En Coaching Holistics, nuestros coaches estarán encantados de poder asesorarte y aconsejarte para iniciar un proceso de acompañamiento.
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